Una mariposa vuela alrededor de la desesperanza.
Quiere llegar al cielo, pero la red se lo impide.
Sus fuerzas para empujar, se van haciendo más pequeñas.
No hay más salida, ¡Está atrapada!
‘‘¡Déjenme ir al cielo, por favor!’’
Gritaba la mariposa entre lágrimas.
Parecía que se desvanecía,
Parecía, que su fin, ese sería.
Los niños que la atraparon,
No sabían lo que hacían,
Por más fuerza con la que sus halas batía,
Más difícil, la red se hacía.
Entre sus lágrimas se ahogaba,
Por aquellas tardes, en las que nadie la rescataba.
Atrapada en una jaula de metal.
¡Nada de luz, dejaba pasar!
‘’¡Ayúdenme, por favor, quiero salir!’’
¿Qué había hecho para estar allí?
La pobre mariposa, parecía marchitar.
Quería subir con ansia, pero, con recuerdos se inundaba más.
Cerró sus ojos fuerte, batió sus halas
Y con fuerza y decisión empujó.
Aunque su fuerza fue en vano,
Un resquicio de luz, dejó.
ATT: AJE
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Bienvenidos
Quería dar la bienvenida y las gracias, a todos aquellos que visiten mi blog.
Agradecería el comentar alguna entrada, simplemente para saber lo que puedo mejorar.
¡Muchas gracias!
¡Un beso!
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jueves, 24 de febrero de 2011
Heridas
Lo dí todo por ti.
Lo que podía y lo que no.
Aguantaba tus golpes, de desesperanza.
Aguantaba tus golpes, por no gritar.
Perdí el norte,
Confiaba en ti.
Juntos siempre caminábamos.
Digo caminábamos, ¿ahora? Bah.
¿Qué significo para ti?
Soy una imbécil, no más.
Sigo ahí, llamándote,
Para más rechazos,
Tener que guardar.
¿Por qué lo haces?
Tú decías siempre,
¿Siempre? Entonces este es mi final.
Aquí llegó mi siempre.
¿Qué es lo que quieres?
No puedo ir tras de ti.
Tú de mí, pasas ya.
Si no te dirijo la palabra.
Yo para ti, completa desconocida.
No tienes ni idea,
De lo que he tenido que aguantar.
¿Que tú eres mi amigo?
¿Que te tendré por ‘’siempre jamás’’?
No te reconozco.
No eres igual.
Odio como me tratabas.
Odio como me tratas ahora.
Por más que escribo, ¡No lo entiendes!
Yo más no te puedo hablar.
¿Acaso no entiendes,
Que todo este sufrimiento,
Está originado por tu falta, no más?
Te lo he dicho directamente,
Caso no me haces más.
¿Qué más puedo hacer,
Para que todo vuelva a funcionar?
Empezamos con mal pie,
Más tu lo sabias,
Llegaste con perdones,
Y yo con niñerías.
¿Sabes qué es la soledad?
Correrás hacia mí, lo sé.
Cuando solo te quedes,
Y nadie te ofrezca la mano.
Vendrás con un ‘’lo siento’’
O con un ‘’Me arrepiento’’ quizás.
Extenderás tu mano para subir.
Y yo, como idiota, te subiré y yo, me caeré.
¡Quiero que mi fin llegue!
¿Esto es un siempre, no?
¡Este será mi siempre!
Así no sentirás culpabilidad.
Aunque, ¿Tú, culpabilidad?
No, no lo creo.
‘’Lo sientes’’ pero,
Jamás te arrastrarás por un perdón.
Las lágrimas que derramo,
No son solo para ti, ¿sabes?
Las lágrimas que derramo.
Descifra todo el tiempo,
En el que tú pasaste de mí.
¿Sabes lo que pasa por mi mente?
¿Sabes lo que he llegado a probar?
¿Sabes por qué pienso así?
No, y como no te acerques, NO lo sabrás.
Hoy digo que no me arrastro.
Aunque mañana a ti correré, sin más.
Sin paracaídas me tiraré del avión.
Y me estrellaré, quedando herida, de gravedad.
Att: Aje
Lo que podía y lo que no.
Aguantaba tus golpes, de desesperanza.
Aguantaba tus golpes, por no gritar.
Perdí el norte,
Confiaba en ti.
Juntos siempre caminábamos.
Digo caminábamos, ¿ahora? Bah.
¿Qué significo para ti?
Soy una imbécil, no más.
Sigo ahí, llamándote,
Para más rechazos,
Tener que guardar.
¿Por qué lo haces?
Tú decías siempre,
¿Siempre? Entonces este es mi final.
Aquí llegó mi siempre.
¿Qué es lo que quieres?
No puedo ir tras de ti.
Tú de mí, pasas ya.
Si no te dirijo la palabra.
Yo para ti, completa desconocida.
No tienes ni idea,
De lo que he tenido que aguantar.
¿Que tú eres mi amigo?
¿Que te tendré por ‘’siempre jamás’’?
No te reconozco.
No eres igual.
Odio como me tratabas.
Odio como me tratas ahora.
Por más que escribo, ¡No lo entiendes!
Yo más no te puedo hablar.
¿Acaso no entiendes,
Que todo este sufrimiento,
Está originado por tu falta, no más?
Te lo he dicho directamente,
Caso no me haces más.
¿Qué más puedo hacer,
Para que todo vuelva a funcionar?
Empezamos con mal pie,
Más tu lo sabias,
Llegaste con perdones,
Y yo con niñerías.
¿Sabes qué es la soledad?
Correrás hacia mí, lo sé.
Cuando solo te quedes,
Y nadie te ofrezca la mano.
Vendrás con un ‘’lo siento’’
O con un ‘’Me arrepiento’’ quizás.
Extenderás tu mano para subir.
Y yo, como idiota, te subiré y yo, me caeré.
¡Quiero que mi fin llegue!
¿Esto es un siempre, no?
¡Este será mi siempre!
Así no sentirás culpabilidad.
Aunque, ¿Tú, culpabilidad?
No, no lo creo.
‘’Lo sientes’’ pero,
Jamás te arrastrarás por un perdón.
Las lágrimas que derramo,
No son solo para ti, ¿sabes?
Las lágrimas que derramo.
Descifra todo el tiempo,
En el que tú pasaste de mí.
¿Sabes lo que pasa por mi mente?
¿Sabes lo que he llegado a probar?
¿Sabes por qué pienso así?
No, y como no te acerques, NO lo sabrás.
Hoy digo que no me arrastro.
Aunque mañana a ti correré, sin más.
Sin paracaídas me tiraré del avión.
Y me estrellaré, quedando herida, de gravedad.
Att: Aje
miércoles, 26 de enero de 2011
´Túnel
Aquello parecía un túnel
No había luz captable
La humedad y soledad
Eran mi mejor compañía
Quería salir, pero
¡Tenia miedo!
¿Qué sería de mí?
Encontré un hueco,
Donde poder refugiarme
Un sitio donde abarcar
Noches en vela
Compañero mi bolígrafo
Como papel, plasmando la soledad
La oscuridad era arropadora
La, ¿Luz se llama?
Creo que dejé de anhelar
Grabé mis iniciales en la pared, como recuerdo
Ese podría ser mi final
Oía voces tras el túnel
Corría hacia ellas, -Linternas han de llevar-
Eso me decía
Gritaban, parecía que me gustaba
Corría, parecía que les iba a encontrar.
10/12/10 AJE
No había luz captable
La humedad y soledad
Eran mi mejor compañía
Quería salir, pero
¡Tenia miedo!
¿Qué sería de mí?
Encontré un hueco,
Donde poder refugiarme
Un sitio donde abarcar
Noches en vela
Compañero mi bolígrafo
Como papel, plasmando la soledad
La oscuridad era arropadora
La, ¿Luz se llama?
Creo que dejé de anhelar
Grabé mis iniciales en la pared, como recuerdo
Ese podría ser mi final
Oía voces tras el túnel
Corría hacia ellas, -Linternas han de llevar-
Eso me decía
Gritaban, parecía que me gustaba
Corría, parecía que les iba a encontrar.
10/12/10 AJE
Quizás
Quizás, busque un sitio, en ningún lugar
A día de hoy, me hayo entre demasiada desigualdad
Sin ninguna razón, camino por sendero desviado
No encuentro ningún camino, camino deseado
Busco mi felicidad, tras un quizás
Busco algo mejor, no sé encontrar
Cansada de vivir estoy ya
Cansada de respirar, no puedo más
Espero ese día marcado en el calendario
Día bueno azul, rojo está quedando
Quizás gotas de sangre ahora no salgan
Pero ganas no me faltan, de que hagan.
No decir nada, por miedo al ‘’¿Por qué?’’
No decir nada, por cansancio de no saber
Algún día reinará la paz.
Espero que sea pronto, me empiezo a cansar,
12/01/11 AJE
A día de hoy, me hayo entre demasiada desigualdad
Sin ninguna razón, camino por sendero desviado
No encuentro ningún camino, camino deseado
Busco mi felicidad, tras un quizás
Busco algo mejor, no sé encontrar
Cansada de vivir estoy ya
Cansada de respirar, no puedo más
Espero ese día marcado en el calendario
Día bueno azul, rojo está quedando
Quizás gotas de sangre ahora no salgan
Pero ganas no me faltan, de que hagan.
No decir nada, por miedo al ‘’¿Por qué?’’
No decir nada, por cansancio de no saber
Algún día reinará la paz.
Espero que sea pronto, me empiezo a cansar,
12/01/11 AJE
Pensamiento
No queda tiempo para pensar
Antes de mis lágrimas derraman
Ya no pienso en algo,
Ahora todo me hace llorar.
No sé como evitar
A cada momento, profundo pesar.
Un jarrón de cristal se ha roto
Y parece que yo, tengo la culpa.
Recojo los pedazos, arrodillada
Ya no me queda tiempo de sentir nada
Ese jarrón, se llamaba corazón,
No pude hacer nada, por evitarlo.
Cada suspiro una lágrima acompaña
Cada lamento, con cuidado se tapaban
Aún así no todo cubría
Pero para medio día si me servía.
21/12/10 AJE
Antes de mis lágrimas derraman
Ya no pienso en algo,
Ahora todo me hace llorar.
No sé como evitar
A cada momento, profundo pesar.
Un jarrón de cristal se ha roto
Y parece que yo, tengo la culpa.
Recojo los pedazos, arrodillada
Ya no me queda tiempo de sentir nada
Ese jarrón, se llamaba corazón,
No pude hacer nada, por evitarlo.
Cada suspiro una lágrima acompaña
Cada lamento, con cuidado se tapaban
Aún así no todo cubría
Pero para medio día si me servía.
21/12/10 AJE
Lamento
Con gran dolor te despedí
No pude hacerlo como quise,
Necesito tu regreso, por favor
Una ultima vez, tan solo.
No tuve tiempo, solo fe
Y por volver a creer
Solo conseguí caer
No pude hacerlo, sólo cobardía
Quería estar contigo,
En tus últimos días.
Jamás me lo perdonare,
No sé si algún día te recuperaré
Tan solo quiero una oportunidad
Haber estado contigo, cuando te iban a llevar
20/12/10 AJE
No pude hacerlo como quise,
Necesito tu regreso, por favor
Una ultima vez, tan solo.
No tuve tiempo, solo fe
Y por volver a creer
Solo conseguí caer
No pude hacerlo, sólo cobardía
Quería estar contigo,
En tus últimos días.
Jamás me lo perdonare,
No sé si algún día te recuperaré
Tan solo quiero una oportunidad
Haber estado contigo, cuando te iban a llevar
20/12/10 AJE
Maltrato
Un día, sus ojos visualizaron,
Algo que no debía ver
Mal señor agarró el brazo
A otra inocente mujer.
Más no contento con ello,
Vio a la pequeña su cabeza asomar
Con asombro los miraba
Ella junto a la señora, sintió que iba a caer
La pequeña lloraba,
El señor ebrio, se marchaba
La señora en el suelo estaba
Poco a poco se marchitaba
La señora, intentaba calmarla.
Más, lágrimas salían de ella
¿Qué culpa tenía ella?
¿Su papá no la quería?
24/04/2011 AJE
Algo que no debía ver
Mal señor agarró el brazo
A otra inocente mujer.
Más no contento con ello,
Vio a la pequeña su cabeza asomar
Con asombro los miraba
Ella junto a la señora, sintió que iba a caer
La pequeña lloraba,
El señor ebrio, se marchaba
La señora en el suelo estaba
Poco a poco se marchitaba
La señora, intentaba calmarla.
Más, lágrimas salían de ella
¿Qué culpa tenía ella?
¿Su papá no la quería?
24/04/2011 AJE
Cada cosa
Cada villancico, una melodía
Cada silencio, una lágrima suelta
Cada momento, una puñalada más
Cada lamento, otra caída cuesta abajo.
Es que no sé como seguir
Sin esa necesidad de tenerte aquí
Es que no sé sonreír,
Teniendo ese lamento sobre mí
Cada paso, lágrimas lleva
Cada momento, no sé llevar
Un lamento sin confesión
Más daño hago yo.
Por eso quiero irme de aquí
Y así no haría sufrir.
Miro al pasado, y,
Veo a esa inocente que sonreía
A la misma imbécil que ahora
Pero feliz.
Sonreía al presente,
Pero ya no puedo más
Sólo pienso en lo cambiado
Y la mierda que hay ahora
22/12/10 AJE
Cada silencio, una lágrima suelta
Cada momento, una puñalada más
Cada lamento, otra caída cuesta abajo.
Es que no sé como seguir
Sin esa necesidad de tenerte aquí
Es que no sé sonreír,
Teniendo ese lamento sobre mí
Cada paso, lágrimas lleva
Cada momento, no sé llevar
Un lamento sin confesión
Más daño hago yo.
Por eso quiero irme de aquí
Y así no haría sufrir.
Miro al pasado, y,
Veo a esa inocente que sonreía
A la misma imbécil que ahora
Pero feliz.
Sonreía al presente,
Pero ya no puedo más
Sólo pienso en lo cambiado
Y la mierda que hay ahora
22/12/10 AJE
Sendero
Por un sendero yo cabalgué
Y un ‘’amigo’’ Yo encontré
Poco a poco me fue gustando
Al final me acabe enamorando
No supe reaccionar
Cuando el camino se iba agrietando
Él parecía distraído
Cuando a gritos lo estaba llamando
En mi mejor amigo se convirtió
Año tras año, mejor y mejor
Soñaba a su lado, no como nada
Como lo que era, mi amigo.
Años después, me fui desenamorando
Y cuando mi mano cogías
Un privilegio ir andando
El sendero se marchitaba
Tu y tu ego se marchaban
No podía reaccionar
A tanto dolor de perder tal amistad.
1/12/10 AJE
Y un ‘’amigo’’ Yo encontré
Poco a poco me fue gustando
Al final me acabe enamorando
No supe reaccionar
Cuando el camino se iba agrietando
Él parecía distraído
Cuando a gritos lo estaba llamando
En mi mejor amigo se convirtió
Año tras año, mejor y mejor
Soñaba a su lado, no como nada
Como lo que era, mi amigo.
Años después, me fui desenamorando
Y cuando mi mano cogías
Un privilegio ir andando
El sendero se marchitaba
Tu y tu ego se marchaban
No podía reaccionar
A tanto dolor de perder tal amistad.
1/12/10 AJE
domingo, 16 de enero de 2011
Mi último día.
Ellos caminaban, mirando hacia delante, mientras yo, detrás, nadie parecía importarle. La sonrisa inundaba sus rostros, las lágrimas el mío. Pero a ellos no les importaba, iban cojidos de la mano. Yo no era nada, ni nadie para ellos. Tan solo una simple tapadera. La presión inundaba mi cabeza, hasta, que, harta de que, no se fijasen de que estaba ahí, grité, salí corriendo. Ellos voltearon a mirar, indiferente. Lo recuerdo perfectamente. Ella parecía algo preocupada, sin envargo, él, se veía tan indiferente. Las últimas imágenes que mi cerebro ha podido recordar de aquél día, era a ella, corriendo hacia mí, mientras me mareaba, perdiendo el conocimiento. Las últimas palabras que llegué a oir, fueron. ''Si vas con ella, olvídate de mí''. Él se largó, tras eso, solo oí lloros y, sirenas de ambulancia. Lo único que sentía, a parte del dolor, era mi mano rozando la suya. Ahora, el silencio abarca tras pasar por esa calle. Desde entonces, nadie volvió a ser el mismo. Yo había desaparecido.
jueves, 13 de enero de 2011
Reflexion
Volví a mirar atrás, prometí no volver a hacerlo, pero, cada promesa que me hacía, siempre, me la rompía. Volví a caer... Mis ganas de llorar, no cesaban. Ya habían pasado varias noches y, yo seguía abrazada a ese peluche mientras desolada, lloraba en el silencio de la oscuridad. Temía que alguien me oyese, por lo que me aferraba con fuerza al peluche. Parecía que sólo él me entendía. ¿El por qué? No lo sé. -No puedo decir un por qué que no sé. No puedo dar explicaciones, porque no las tengo- No paraba de decirme a mí misma. Pero sabía que nadie comprendería lo que expresaba.
A veces las mañanas de instituto me consolaba, pero, la mayoría de veces, solo conseguía que me sintiera más y más sola. Más y más alejada de todo. Y, sobre todo, demasiado diferente. Sentirme odiada. Lo que siempre temí... Pero ya me daba igual. ¿Estar sola? ¿Qué más daba eso? Mi mayor temor, ya había pasado, y, por más ''fé'' por más ''esperanza'' que tuviese, no sirvió de nada. ¿Ahora? ¿A mirar el futuro? ¿Con ''fé'' y, ''esperanza''? ¿Para que pase igual que antes? Sí. Nunca se sabe, pero, ¿Acaso ahora importa?
Las cosas seguirán igual. Al menos, antes, a pesar de la soledad del recreo, era ingenua. Ahora, no hay tanta soledad, pero, me siento más sola. ¿Por ser diferente? No. Simplemente por los cambios. Y porque, realmente, ya nada importa.
A veces las mañanas de instituto me consolaba, pero, la mayoría de veces, solo conseguía que me sintiera más y más sola. Más y más alejada de todo. Y, sobre todo, demasiado diferente. Sentirme odiada. Lo que siempre temí... Pero ya me daba igual. ¿Estar sola? ¿Qué más daba eso? Mi mayor temor, ya había pasado, y, por más ''fé'' por más ''esperanza'' que tuviese, no sirvió de nada. ¿Ahora? ¿A mirar el futuro? ¿Con ''fé'' y, ''esperanza''? ¿Para que pase igual que antes? Sí. Nunca se sabe, pero, ¿Acaso ahora importa?
Las cosas seguirán igual. Al menos, antes, a pesar de la soledad del recreo, era ingenua. Ahora, no hay tanta soledad, pero, me siento más sola. ¿Por ser diferente? No. Simplemente por los cambios. Y porque, realmente, ya nada importa.
lunes, 10 de enero de 2011
Podría
Podría rebelarme y dejar todo atrás.
Que todo el esfuerzo, no sirviese para nada.
Podría darle de golpes a un muro sin más.
Solo para descargar la ira.
Podría descargarlo todo,
Tomándola con el primero que pase.
Podría llorar y llorar.
Sintiendo cada vez, más debilidad.
Att: Aje
Que todo el esfuerzo, no sirviese para nada.
Podría darle de golpes a un muro sin más.
Solo para descargar la ira.
Podría descargarlo todo,
Tomándola con el primero que pase.
Podría llorar y llorar.
Sintiendo cada vez, más debilidad.
Att: Aje
domingo, 2 de enero de 2011
Natasha - Mini historia
Cuerpo y alma destinados a morir tal día... No sabía seguir... Pues su felicidad se había extinguido... Se dejó caer en un banco de aquél lúgubre parque. Mientras se desangraba. Tras las gigantescas sombras de los árboles formadas por la luz de las farolas.
Su mejor amiga, la pudo encontrar, allí estaba, yacía muerta de cansancio y su pulso, casi ni se le notaba, llamó a la ambulancia, pero ya, era demasiado tarde...
Aquella fría noche de invierno, había sido su fin... Apenada, su amiga, hizo varios intentos de reanimación, aún así no sirvió de nada. Natasha había muerto. La depresión inundó su vida para siempre, la tristeza abarcaba y ese año nuevo, se había pasado con el alcohol y el consumo de drogas le había afectado... Natasha, bajo esos efectos había conducido una moto prestada. Sobrepasaba el volumen, y chocó brutalmente contra un muro. Acto seguido, éste se le calló encima, y, ella vagabundeó, buscando un sitio donde caer en paz. Así fue.
Att; Aje
Su mejor amiga, la pudo encontrar, allí estaba, yacía muerta de cansancio y su pulso, casi ni se le notaba, llamó a la ambulancia, pero ya, era demasiado tarde...
Aquella fría noche de invierno, había sido su fin... Apenada, su amiga, hizo varios intentos de reanimación, aún así no sirvió de nada. Natasha había muerto. La depresión inundó su vida para siempre, la tristeza abarcaba y ese año nuevo, se había pasado con el alcohol y el consumo de drogas le había afectado... Natasha, bajo esos efectos había conducido una moto prestada. Sobrepasaba el volumen, y chocó brutalmente contra un muro. Acto seguido, éste se le calló encima, y, ella vagabundeó, buscando un sitio donde caer en paz. Así fue.
Att; Aje
sábado, 4 de diciembre de 2010
La vida es cruel (HISTORIA POR MI)
La vida es cruel
Tras tanto tiempo de novios, él decidió declararse, pidiéndole matrimonio…
Día tras día, eran felices, aunque a veces tuviesen peleas, siempre se reconciliaban…
Tras dos años de relación matrimonial, Carla, se quedó embarazada, al los nueve meses, ahí estaba, un precioso bebé, ya eran una familia, todo era perfecto.
Carla y Sergio, llevaban una gran relación, y, siempre dedicaban tiempo libre a cada cosa, aunque a veces a Sergio, no le pareciera bien, que ella estuviese fuera de casa.
A veces Carla se compraba ropa y complementos, con los que salía con sus amigas, todos los domingos, él se oponía a esas ropas, celoso.
Sergio, salía más con sus amigos, y, cuando Sam llegó a cumplir los dos años, él, pasó a solo pasar el tiempo punto en casa. Él se quejaba, porque no quería que Carla saliese, ni se pusiese esos, ‘’trapitos’’, así los llamaba él.
A veces, le gritaba, para que se quedase en casa, con Sam y haciendo las labores… Ella tenía miedo y asentía, no le quería perder… Sus amigas se preocupaban, porque apenas hablaban. Cuando Sam tenía cuatro años, ya Sergio no pasaba tiempo en casa y las amigas de Carla, no sabían nada de ella.
Tardes seguidas, comían en familia, y cuando algo no le gustaba a Sergio, después de que Sam comiese, se levantaba, le cogía del brazo, y la zarandeaba bruscamente… Carla no comprendía cómo había podido llegar a ese punto, tenía miedo, no quería perderle, pero le estaba haciendo daño, oía historias en la televisión… Ya ni podía salir de casa, Sergio cerraba las puertas, y había cambiado la cerradura. Ella se conformaba con un abrazo, y todo perdonado, pero él no estaba dispuesto a parar. Una tarde, se dejó la puerta sin llave, y, Rocío, su amiga, había ido… con miedo, abrió, la miró y ocultó de su rostro una herida que le causó Sergio. –Carla, ¿Estás bien?- Preguntaba Rocío.
Carla no acertó a decir, así que solo se limitó a asentir. Tras minutos de charla, ella le advirtió de que contase con ella, ya que no estaba nunca y le tenía muy preocupada. Carla no se atrevía a decir nada, así que simplemente se despidió de ella. A la vuelta, Sergio vio como Carla cerraba la puerta, ebrio. Corrió hasta abrirla antes de que terminase de cerrarla, tenía furia en su mirada. Él le gritaba, diciendo - ¿Qué le has dicho?- Le agarraba del brazo con fuerza, ella le miraba asustada y tartamudeando respondía: -Na…na...nada, no le he dicho nada- Incrédulo le estampó contra la pared mirándola y apretándole el brazo. – ¡No te creo!- Gritaba, Sam podía oír los golpes, pero no comprendía nada, así que decidió quedarse en su habitación. -¡¿Qué le has dicho, zorra?!- Insultos inundaban sus gritos -¿QUÉ COÑO LE HAS DICHO INÚTIL?- Cada palabra era un derrumbe más para ella, y llorando asustada le contestaba: -No le he dicho nada, ¡Lo juro!, yo no le he dicho nada, no me hagas daño… - Él aún no le creía así que solo gritaba. -¿Ah, sí? ¿No me lo vas a decir?- Su mano alzada mirándola con furia, golpeó con fuerza su mejilla, haciéndola sangrar, mientras gritaba -¡Qué me lo digas, sucia!- Ella lloraba con fuerza, suplicando que parase. Sam estaba en su cuarto, oyendo todo, se abrazaba a su oso, tenía miedo, mucho miedo, quería salir, pero algo le impedía hacerlo, solo estaba tumbado en su cuarto, haciéndose el dormido.
Gritos inundaban aquella casa y el decidió parar, e irse. A su paso, cerró la puerta de un portazo, Carla, se deslizó por la pared hasta quedar sentada, encogida, llena de miedo, llorando. Sam, se levantó, necesitaba ir al servicio, pero al ver a su madre ahí, tubo el impulso de acercarse, y así lo hizo, le miró, ella se secó las lágrimas y sonrió como si nada, palabras balbuceaba torpemente: -¿Qué ha pasado? ¿Y papá?-
Ella, sonriéndole con lágrimas que intentaba ocultar respondió sin apenas voz: -No ha pasado nada cielo, papá ha tenido que ir a trabajar- Sin ganas, se levantó. -¿Dónde ibas? Deberías dormir- A lo que el pequeño Sam, contestó: - Necesitaba ir al baño, no pude dormir con los ruidos- Carla desvió su mirada un momento para reponer fuerzas y mirarle contestando: -Pues vamos al baño y ahora a la camita, ¿Vale?- Sonrió y Sam hizo lo mismo. -¿Me cuentas un cuento?- Carla consiguió recuperar un poco de fuerzas. –Claro, ahora mismo… Ve al baño, voy a la cocina y ahora nos vemos en tu habitación- Sam asintió y se marchó al baño y más tarde se sentó en la cama. Carla se quedó curándose las heridas y cubriéndola con maquillaje para que Sam no lo notase, ya que en el pasillo, con toda la oscuridad no se notaban, pero luego, lo podría notar. Entró en la habitación de Sam y él estaba ahí. El cuento estaba encima de la mesilla de noche, de ahí Carla lo cogió, tras acurrucar a Sam, éste le interrumpió mirándole y preguntando: -Mamá, ¿Papá ya no nos quiere?- A Carla se le rompió el alma escucharlo, se acercó más a él y le acarició el rostro, dudando qué contestar. –Claro que nos quiere, cariño, ¿Por qué no iba a hacerlo?- Suspiró para sí, y sonrió intentando parecer creíble, Sam tras meditarlo, contestó: - Los padres de mis amigos, juegan con ellos, los llevan a sitios y le dan besos a su mamá, ¿Papá de los da a ti?- Ella sonrió y al no poder contestar a tal pregunta, decidió asentir. –Claro que sí cariño, y a ti también te quiere, so…solo que está demasiado tiempo trabajando, para poder comprarte la ropa, y juguetes.- El le miró, sin estar convencido –¡Pero nunca me da si quiera un beso en la frente antes de dormir!- Carla, entristecida por sus palabras, no sabía que contestar así que decidió hacerle un trato. -¿Qué te parecería, si pasamos más tiempo juntos? Así no echaríamos tanto en falta a… pa…papá….- Casi le costó decir todo, y Sam asintió, al poco, empezó a contarle el cuento, hasta que el pequeño calló rendido, ella cerró el libro, se acercó a el, le tapó y, le besó la frente susurrando –Yo te cuidaré, y protegeré aunque me cueste la vida- Salió del cuarto apagando la luz y cerrando la puerta a su paso.
Se quedó en la cocina, llorando, sentada, esperando a que todo acabase, todo era así, Sam, no comprendía nada, y siguió así hasta que pudo comprender algo de la situación.
Año tras año, los insultos, los golpes, se multiplicaban y Carla, seguía conformándose con un ‘’lo siento’’ y, ni tan siquiera eso, solo le bastaba un abrazo cálido… No paraba de llorar y él, siempre iba con sus amigos de copas, volvía ebrio, y cuanto más ebrio volvía, más moratones le hacía, Carla no quería gritar, ya que no quería que Sam se enterase de nada, por que no quería que sufriese, pero una de las noches, discutían en su habitación, Sam tenía miedo, porque sabía que lo que él le decía no era bueno, Sergio le agarraba y Carla luchaba por cubrirse, no quería dañarlo, tenía mucho miedo. La puerta estaba medio cerrada, y Sam, vio parte de la escena, abrazado a su oso, éste, del asombro se calló y, solo acertó a tartamudear. Su madre yacía en el suelo, casi inconsciente, y él tenía el puño lleno de sangre de ella, jadeante lo miró, con furia, casi parecía que se iba a abalanzar hacia él, tartamudeando, hablaba -¿Qué… le… has… he…hecho a mi… madre?- Con lágrimas en los ojos le miraba, Sam sintió ganas de abalanzarse sobre él y no volverlo a ver, con rabia, lo miraba mientras gritaba -¡SUELTA A MI MADRE!- Él tenía solo seis años, pero había aprendido rápido, y no aparentaba esa edad, sabía que lo que hacía no era nada bueno. Tuvo la valentía de acercarse a él, que estaba jadeante y enfrentarse. Sergio no sabía reaccionar, así que pronto, salió corriendo, Sam se acercó a su madre, le cogió de la mano y le miró: -Mamá, ¿Qué te ha hecho?... Mamá… Mamá… por favor… responde… no te mueras…- Sam lloraba, cogido de la mano de su Madre, no sabía que hacer, pero recordó que en el colegio hablaron de un número de urgencias, decidió llamar, corriendo y entre lloros respondió que su madre estaba tendida en el suelo, que no sabía que hacer y estaba asustado. A su madre la reanimaron, aunque nunca supieron qué le pasó, Sam supo cuidar muy bien de ella, y Rocío, su amiga, estaba ahí cada día, para comprobar que todo iba bien y así se recuperase, aunque seguía sin salir a la calle, con el miedo de que Sergio, estuviese allí, esperándola para volver a pegarla… Ella seguía enamorada de él… Así que, mientras que Rocío llevaba a Sam a la escuela, ella intentaba llamarlo, pero nunca lo cogía, pasaron un par de días sin verlo, Rocío se marchó a su casa y Sam estaba dormido. Llamaron a la puerta, era Sergio, ella miró, lo vio, no sabia que hacer, él hablaba con voz ebria –Se que estás ahí, no te escondas… No te voy a hacer nada- Parecía arrepentido, aunque Carla no estaba del todo segura y, casi temblaba un poco, respiraba agitada, no quería que le volviese a pasar, pero quería estar con él, y estaba convencida de que esa vez podría ser la vez en que hubiese cambiado, o… se temía algo peor. Sergio parecía llorar, así que… Carla, entreabrió la puerta y quitó la cadena, él con fuerza abrió la puerta, golpeándole con ésta. Le agarró del brazo, con fuerza, apretando, chocándola contra la pared, mientras decía barbaridades -¿Por qué no me abrías? ¿Es que ya no sabes ni abrir una puerta? ¿Tan inútil eres? ¿Sabes que hago yo con la gente inútil? Las convierto en mi saco de boxeo… - Ebrio, golpeó con el puño su abdomen, más tarde su rostro, dejándola con moratones importantes, cuando estaba tirada en el suelo, patadas le daba, con fuerza, quedó medio muerta en el suelo. Sam visualizaba la escena aterrorizado, y se acercó corriendo a su madre, gritando y llorando impotente, Sergio, miró a Sam con superioridad le agarró del cuello, y comenzó a golpearle, junto a su madre… Ambos quedaron muertos en el lugar…
A la mañana siguiente, Rocío los vio y llamó a una ambulancia, aunque era demasiado tarde… Sergio fue a la cárcel en cadena perpetua. Nadie supo nada de él desde que entró.
Att: Aje
Tras tanto tiempo de novios, él decidió declararse, pidiéndole matrimonio…
Día tras día, eran felices, aunque a veces tuviesen peleas, siempre se reconciliaban…
Tras dos años de relación matrimonial, Carla, se quedó embarazada, al los nueve meses, ahí estaba, un precioso bebé, ya eran una familia, todo era perfecto.
Carla y Sergio, llevaban una gran relación, y, siempre dedicaban tiempo libre a cada cosa, aunque a veces a Sergio, no le pareciera bien, que ella estuviese fuera de casa.
A veces Carla se compraba ropa y complementos, con los que salía con sus amigas, todos los domingos, él se oponía a esas ropas, celoso.
Sergio, salía más con sus amigos, y, cuando Sam llegó a cumplir los dos años, él, pasó a solo pasar el tiempo punto en casa. Él se quejaba, porque no quería que Carla saliese, ni se pusiese esos, ‘’trapitos’’, así los llamaba él.
A veces, le gritaba, para que se quedase en casa, con Sam y haciendo las labores… Ella tenía miedo y asentía, no le quería perder… Sus amigas se preocupaban, porque apenas hablaban. Cuando Sam tenía cuatro años, ya Sergio no pasaba tiempo en casa y las amigas de Carla, no sabían nada de ella.
Tardes seguidas, comían en familia, y cuando algo no le gustaba a Sergio, después de que Sam comiese, se levantaba, le cogía del brazo, y la zarandeaba bruscamente… Carla no comprendía cómo había podido llegar a ese punto, tenía miedo, no quería perderle, pero le estaba haciendo daño, oía historias en la televisión… Ya ni podía salir de casa, Sergio cerraba las puertas, y había cambiado la cerradura. Ella se conformaba con un abrazo, y todo perdonado, pero él no estaba dispuesto a parar. Una tarde, se dejó la puerta sin llave, y, Rocío, su amiga, había ido… con miedo, abrió, la miró y ocultó de su rostro una herida que le causó Sergio. –Carla, ¿Estás bien?- Preguntaba Rocío.
Carla no acertó a decir, así que solo se limitó a asentir. Tras minutos de charla, ella le advirtió de que contase con ella, ya que no estaba nunca y le tenía muy preocupada. Carla no se atrevía a decir nada, así que simplemente se despidió de ella. A la vuelta, Sergio vio como Carla cerraba la puerta, ebrio. Corrió hasta abrirla antes de que terminase de cerrarla, tenía furia en su mirada. Él le gritaba, diciendo - ¿Qué le has dicho?- Le agarraba del brazo con fuerza, ella le miraba asustada y tartamudeando respondía: -Na…na...nada, no le he dicho nada- Incrédulo le estampó contra la pared mirándola y apretándole el brazo. – ¡No te creo!- Gritaba, Sam podía oír los golpes, pero no comprendía nada, así que decidió quedarse en su habitación. -¡¿Qué le has dicho, zorra?!- Insultos inundaban sus gritos -¿QUÉ COÑO LE HAS DICHO INÚTIL?- Cada palabra era un derrumbe más para ella, y llorando asustada le contestaba: -No le he dicho nada, ¡Lo juro!, yo no le he dicho nada, no me hagas daño… - Él aún no le creía así que solo gritaba. -¿Ah, sí? ¿No me lo vas a decir?- Su mano alzada mirándola con furia, golpeó con fuerza su mejilla, haciéndola sangrar, mientras gritaba -¡Qué me lo digas, sucia!- Ella lloraba con fuerza, suplicando que parase. Sam estaba en su cuarto, oyendo todo, se abrazaba a su oso, tenía miedo, mucho miedo, quería salir, pero algo le impedía hacerlo, solo estaba tumbado en su cuarto, haciéndose el dormido.
Gritos inundaban aquella casa y el decidió parar, e irse. A su paso, cerró la puerta de un portazo, Carla, se deslizó por la pared hasta quedar sentada, encogida, llena de miedo, llorando. Sam, se levantó, necesitaba ir al servicio, pero al ver a su madre ahí, tubo el impulso de acercarse, y así lo hizo, le miró, ella se secó las lágrimas y sonrió como si nada, palabras balbuceaba torpemente: -¿Qué ha pasado? ¿Y papá?-
Ella, sonriéndole con lágrimas que intentaba ocultar respondió sin apenas voz: -No ha pasado nada cielo, papá ha tenido que ir a trabajar- Sin ganas, se levantó. -¿Dónde ibas? Deberías dormir- A lo que el pequeño Sam, contestó: - Necesitaba ir al baño, no pude dormir con los ruidos- Carla desvió su mirada un momento para reponer fuerzas y mirarle contestando: -Pues vamos al baño y ahora a la camita, ¿Vale?- Sonrió y Sam hizo lo mismo. -¿Me cuentas un cuento?- Carla consiguió recuperar un poco de fuerzas. –Claro, ahora mismo… Ve al baño, voy a la cocina y ahora nos vemos en tu habitación- Sam asintió y se marchó al baño y más tarde se sentó en la cama. Carla se quedó curándose las heridas y cubriéndola con maquillaje para que Sam no lo notase, ya que en el pasillo, con toda la oscuridad no se notaban, pero luego, lo podría notar. Entró en la habitación de Sam y él estaba ahí. El cuento estaba encima de la mesilla de noche, de ahí Carla lo cogió, tras acurrucar a Sam, éste le interrumpió mirándole y preguntando: -Mamá, ¿Papá ya no nos quiere?- A Carla se le rompió el alma escucharlo, se acercó más a él y le acarició el rostro, dudando qué contestar. –Claro que nos quiere, cariño, ¿Por qué no iba a hacerlo?- Suspiró para sí, y sonrió intentando parecer creíble, Sam tras meditarlo, contestó: - Los padres de mis amigos, juegan con ellos, los llevan a sitios y le dan besos a su mamá, ¿Papá de los da a ti?- Ella sonrió y al no poder contestar a tal pregunta, decidió asentir. –Claro que sí cariño, y a ti también te quiere, so…solo que está demasiado tiempo trabajando, para poder comprarte la ropa, y juguetes.- El le miró, sin estar convencido –¡Pero nunca me da si quiera un beso en la frente antes de dormir!- Carla, entristecida por sus palabras, no sabía que contestar así que decidió hacerle un trato. -¿Qué te parecería, si pasamos más tiempo juntos? Así no echaríamos tanto en falta a… pa…papá….- Casi le costó decir todo, y Sam asintió, al poco, empezó a contarle el cuento, hasta que el pequeño calló rendido, ella cerró el libro, se acercó a el, le tapó y, le besó la frente susurrando –Yo te cuidaré, y protegeré aunque me cueste la vida- Salió del cuarto apagando la luz y cerrando la puerta a su paso.
Se quedó en la cocina, llorando, sentada, esperando a que todo acabase, todo era así, Sam, no comprendía nada, y siguió así hasta que pudo comprender algo de la situación.
Año tras año, los insultos, los golpes, se multiplicaban y Carla, seguía conformándose con un ‘’lo siento’’ y, ni tan siquiera eso, solo le bastaba un abrazo cálido… No paraba de llorar y él, siempre iba con sus amigos de copas, volvía ebrio, y cuanto más ebrio volvía, más moratones le hacía, Carla no quería gritar, ya que no quería que Sam se enterase de nada, por que no quería que sufriese, pero una de las noches, discutían en su habitación, Sam tenía miedo, porque sabía que lo que él le decía no era bueno, Sergio le agarraba y Carla luchaba por cubrirse, no quería dañarlo, tenía mucho miedo. La puerta estaba medio cerrada, y Sam, vio parte de la escena, abrazado a su oso, éste, del asombro se calló y, solo acertó a tartamudear. Su madre yacía en el suelo, casi inconsciente, y él tenía el puño lleno de sangre de ella, jadeante lo miró, con furia, casi parecía que se iba a abalanzar hacia él, tartamudeando, hablaba -¿Qué… le… has… he…hecho a mi… madre?- Con lágrimas en los ojos le miraba, Sam sintió ganas de abalanzarse sobre él y no volverlo a ver, con rabia, lo miraba mientras gritaba -¡SUELTA A MI MADRE!- Él tenía solo seis años, pero había aprendido rápido, y no aparentaba esa edad, sabía que lo que hacía no era nada bueno. Tuvo la valentía de acercarse a él, que estaba jadeante y enfrentarse. Sergio no sabía reaccionar, así que pronto, salió corriendo, Sam se acercó a su madre, le cogió de la mano y le miró: -Mamá, ¿Qué te ha hecho?... Mamá… Mamá… por favor… responde… no te mueras…- Sam lloraba, cogido de la mano de su Madre, no sabía que hacer, pero recordó que en el colegio hablaron de un número de urgencias, decidió llamar, corriendo y entre lloros respondió que su madre estaba tendida en el suelo, que no sabía que hacer y estaba asustado. A su madre la reanimaron, aunque nunca supieron qué le pasó, Sam supo cuidar muy bien de ella, y Rocío, su amiga, estaba ahí cada día, para comprobar que todo iba bien y así se recuperase, aunque seguía sin salir a la calle, con el miedo de que Sergio, estuviese allí, esperándola para volver a pegarla… Ella seguía enamorada de él… Así que, mientras que Rocío llevaba a Sam a la escuela, ella intentaba llamarlo, pero nunca lo cogía, pasaron un par de días sin verlo, Rocío se marchó a su casa y Sam estaba dormido. Llamaron a la puerta, era Sergio, ella miró, lo vio, no sabia que hacer, él hablaba con voz ebria –Se que estás ahí, no te escondas… No te voy a hacer nada- Parecía arrepentido, aunque Carla no estaba del todo segura y, casi temblaba un poco, respiraba agitada, no quería que le volviese a pasar, pero quería estar con él, y estaba convencida de que esa vez podría ser la vez en que hubiese cambiado, o… se temía algo peor. Sergio parecía llorar, así que… Carla, entreabrió la puerta y quitó la cadena, él con fuerza abrió la puerta, golpeándole con ésta. Le agarró del brazo, con fuerza, apretando, chocándola contra la pared, mientras decía barbaridades -¿Por qué no me abrías? ¿Es que ya no sabes ni abrir una puerta? ¿Tan inútil eres? ¿Sabes que hago yo con la gente inútil? Las convierto en mi saco de boxeo… - Ebrio, golpeó con el puño su abdomen, más tarde su rostro, dejándola con moratones importantes, cuando estaba tirada en el suelo, patadas le daba, con fuerza, quedó medio muerta en el suelo. Sam visualizaba la escena aterrorizado, y se acercó corriendo a su madre, gritando y llorando impotente, Sergio, miró a Sam con superioridad le agarró del cuello, y comenzó a golpearle, junto a su madre… Ambos quedaron muertos en el lugar…
A la mañana siguiente, Rocío los vio y llamó a una ambulancia, aunque era demasiado tarde… Sergio fue a la cárcel en cadena perpetua. Nadie supo nada de él desde que entró.
Att: Aje
martes, 30 de noviembre de 2010
Camino
Un frío inmenso rozaba mis mejillas,
Una nube hambrienta de luz, sobra cobijaba.
Poco a poco derramaba sobre mí…
Sedienta no se quedaba…
Poco a poco me sentía mejor,
Poco a poco, la tierra del asfalto,
Sentía que me manchaba
Mi mundo, se derrumbaba.
Suspiré, por un mundo mejor
Suspiré, sabia que no estaría yo.
Puede que aquella no fuese la mejor manera
Puede que alguien lamentara la pérdida.
Valor tenía que tener,
Gritar al mundo, y que este se entere.
Tarea difícil, haya donde se encuentre.
Cabalgando sola, con una brújula rota.
Camino por el sendero de tierras movedizas,
Grito al cielo, pero nadie me oye,
Grito al mundo, sin saber qué explicar…
Att: Aje
Una nube hambrienta de luz, sobra cobijaba.
Poco a poco derramaba sobre mí…
Sedienta no se quedaba…
Poco a poco me sentía mejor,
Poco a poco, la tierra del asfalto,
Sentía que me manchaba
Mi mundo, se derrumbaba.
Suspiré, por un mundo mejor
Suspiré, sabia que no estaría yo.
Puede que aquella no fuese la mejor manera
Puede que alguien lamentara la pérdida.
Valor tenía que tener,
Gritar al mundo, y que este se entere.
Tarea difícil, haya donde se encuentre.
Cabalgando sola, con una brújula rota.
Camino por el sendero de tierras movedizas,
Grito al cielo, pero nadie me oye,
Grito al mundo, sin saber qué explicar…
Att: Aje
jueves, 25 de noviembre de 2010
Reflexion en un pequeño cuento
Llegó el día, sí, el día más importante de mi vida, el día que iba a marcar una fecha muy importante, el día, de mi nacimiento… Pasé de ser un feto, a ser un bebé ‘’independiente’’… Si, creo que así es como se dice…
Era el centro de todas las miradas, la pequeña a la que todos se quedaban mirando… Todos hacían planes de mi futuro, ‘’Se casará con un buen hombre y tendrá hijos, será feliz’’, era el que más se palpaba… Pero algo no era así… Ya que mi vida, sería algo complicada… Para todos…
El parto fue un poco complicado, pero ahí estuve, todo me llamaba la atención, todos me miraban, tenía ganas de investigar, de descubrir… A los días de mi nacimiento, me pusieron los característicos pendientes de un bebé… Bueno, creo que me saltaré esos primeros años, ya que prácticamente, se denomina todo a lo mismo.
Era el primer día de colegio, tenía tres años, creo, que el primer contacto social en el que no estaba metida mi familia.
Todo parecía diferente, y había mucha gente como yo, era divertido, creo que fueron los mejores años de mi vida, hice amigos, como durante toda la primaria, pero algo cambiaba en mi forma de pensar, durante la secundaria.
Recuerdo ese día, no podía casi ni moverme, había pasado la primaria, y estaba asustada, entré, casi no sabía ni quienes eran mis compañeros ni sus nombres, pensé que iba a ser uno de los mejores años, ya que ‘’haría nuevos amigos’’, estaba equivocada, totalmente… Estaban los mismos estúpidos que, cuando era ingenua, se metían conmigo, sin razón siempre… He salido demasiadas veces llorando, no es fácil…
El verano, invocó una especie de pensamiento en mí, recuerdo como me sentía… Recuerdo la soledad, la tristeza y el pensamiento de miedo… Más miedo comencé a tener, cuando, empezó a gustarme, una chica…
Yo me decía, - ‘’¿Por qué a mí?’’ y, hasta llegaba a decir, ‘’Si me gustan las chicas, también los chicos’’ Hace falta mucha valentía para seguir, para afrontarlo, para… conseguir decirlo, salir del armario… Para todo, y hoy, puedo decir, que he crecido y estoy orgullosa de lo que soy, sea lo que sea… Y, aunque, he sido cobarde, y sigo siéndolo a veces, me he sentido mal… He podido con más, y puedo ahora, pude antes, sola o no, seguiré luchando… Aunque no me importe el final… Seguiré haciéndolo…
Att; Aje
Era el centro de todas las miradas, la pequeña a la que todos se quedaban mirando… Todos hacían planes de mi futuro, ‘’Se casará con un buen hombre y tendrá hijos, será feliz’’, era el que más se palpaba… Pero algo no era así… Ya que mi vida, sería algo complicada… Para todos…
El parto fue un poco complicado, pero ahí estuve, todo me llamaba la atención, todos me miraban, tenía ganas de investigar, de descubrir… A los días de mi nacimiento, me pusieron los característicos pendientes de un bebé… Bueno, creo que me saltaré esos primeros años, ya que prácticamente, se denomina todo a lo mismo.
Era el primer día de colegio, tenía tres años, creo, que el primer contacto social en el que no estaba metida mi familia.
Todo parecía diferente, y había mucha gente como yo, era divertido, creo que fueron los mejores años de mi vida, hice amigos, como durante toda la primaria, pero algo cambiaba en mi forma de pensar, durante la secundaria.
Recuerdo ese día, no podía casi ni moverme, había pasado la primaria, y estaba asustada, entré, casi no sabía ni quienes eran mis compañeros ni sus nombres, pensé que iba a ser uno de los mejores años, ya que ‘’haría nuevos amigos’’, estaba equivocada, totalmente… Estaban los mismos estúpidos que, cuando era ingenua, se metían conmigo, sin razón siempre… He salido demasiadas veces llorando, no es fácil…
El verano, invocó una especie de pensamiento en mí, recuerdo como me sentía… Recuerdo la soledad, la tristeza y el pensamiento de miedo… Más miedo comencé a tener, cuando, empezó a gustarme, una chica…
Yo me decía, - ‘’¿Por qué a mí?’’ y, hasta llegaba a decir, ‘’Si me gustan las chicas, también los chicos’’ Hace falta mucha valentía para seguir, para afrontarlo, para… conseguir decirlo, salir del armario… Para todo, y hoy, puedo decir, que he crecido y estoy orgullosa de lo que soy, sea lo que sea… Y, aunque, he sido cobarde, y sigo siéndolo a veces, me he sentido mal… He podido con más, y puedo ahora, pude antes, sola o no, seguiré luchando… Aunque no me importe el final… Seguiré haciéndolo…
Att; Aje
lunes, 22 de noviembre de 2010
Chiste
Tras tanto escrito, ha llegado la ''hora del humor'', espero que nadie se sienta ofendido, lo encontré y lo copio y pego.
Una profesora de educación secundaria en Barcenlona, comenta en clase que ella es del barça, entonces pide que levante la mano todo el que también sea seguidor del equipo catalán. Todos en clase, por temor a represalias por parte de la maestra, levantan la mano sintiendose catalanes, excepto una niña que estaba sentada en los últimos pupitres. La profesora mira a la niña con sorpresa y le pregunta:
- ¿Martita, porque no has levantado la mano?
- Porque yo no soy del Barcelona, maestra.
La profesora, extrañada, pregunto de nuevo:
- Vaya, y si no eres del Barça, entonces ¿de qué equipo eres?
- Del Madrid!! – respondió orgullosa la niña.
La profesora, cuyos fanáticos oídos no podían dar crédito a lo que había escuchado, exclamó:
– ¿Martita, hija mia? ¿qué pecado has cometido para ser madridista?
La niña, muy serena, respondió:
- Mi madre es del Real Madrid, mi padre es del Real Madrid, y mi hermano también es seguidór del Real Madrid. Por eso yo también soy del Real Madrid !
La maestra, un tanto irritada le contesta:
- Bueno, pero eso no es motivo para ser del glorioso. Tu no tienes por que ser lo que son tus padres. Por ejemplo, si tu madre fuera drogadicta, tu padre alcohólico y traficante, y tu hermano delincuente y homosexual reprimido, entonces… ¿tu que serias?
- Seguramente del Barça – respondió la niña sin dudarlo.
Una profesora de educación secundaria en Barcenlona, comenta en clase que ella es del barça, entonces pide que levante la mano todo el que también sea seguidor del equipo catalán. Todos en clase, por temor a represalias por parte de la maestra, levantan la mano sintiendose catalanes, excepto una niña que estaba sentada en los últimos pupitres. La profesora mira a la niña con sorpresa y le pregunta:
- ¿Martita, porque no has levantado la mano?
- Porque yo no soy del Barcelona, maestra.
La profesora, extrañada, pregunto de nuevo:
- Vaya, y si no eres del Barça, entonces ¿de qué equipo eres?
- Del Madrid!! – respondió orgullosa la niña.
La profesora, cuyos fanáticos oídos no podían dar crédito a lo que había escuchado, exclamó:
– ¿Martita, hija mia? ¿qué pecado has cometido para ser madridista?
La niña, muy serena, respondió:
- Mi madre es del Real Madrid, mi padre es del Real Madrid, y mi hermano también es seguidór del Real Madrid. Por eso yo también soy del Real Madrid !
La maestra, un tanto irritada le contesta:
- Bueno, pero eso no es motivo para ser del glorioso. Tu no tienes por que ser lo que son tus padres. Por ejemplo, si tu madre fuera drogadicta, tu padre alcohólico y traficante, y tu hermano delincuente y homosexual reprimido, entonces… ¿tu que serias?
- Seguramente del Barça – respondió la niña sin dudarlo.
domingo, 21 de noviembre de 2010
Día a dia
Bastantes mañanas levantándome, sin ganas de nada, no quiero seguir, ¿Para qué?, sin motivación alguna, me levanto y me visto, mientras bajo por las escaleras, me conciencio del disfraz, dando los buenos días como si nada hubiese pasado, sin ganas me termino de preparar, y cuando termino, despidiendome me voy...
El camino hacia lo que parece ser, ''medio liberar sentimientos'', ahá, así es, el instituto... Parece que almenos allí, en pequeñas dosis, puedes mostrar lo que realmente sientes... Aunque, en esos momentos, nadie se da cuenta, o siemplemente, pasan...
Lloro a primera, aunque nadie se da cuenta, no quiero contestar a ninguna pregunta del profesor, me bajo de moral, rompo a llorar, intentando que no parezca nada... No es por eso, pero nadie me puede entender... No comprenden lo que me pasa, no se ponen en mi piel... Al llegar a segunda hora, sin ganas las doy, pero... no queda otra.
En el cambio de clase, ni si quiera he salido, porque... no me apetece hacer nada... Y me quedo sentada, esperando con ansia, algo que me suba la moral, poco a poco, me siento mejor, aunque no del todo, cambios de humor, en cinco minutos, de bien a mal, de mal a nerviosa, de nerviosa a ansiosa, de ansiosa a relajada, de relajada a llorar, de llorar a lo que sea... Así, continuos... Llega tercera y.. ''algo'' más animada, decido salir, aunque, solo echar un vistazo y me siento...
Más tarde llega el recreo, al fin... Puedo estar libre, más, y aunque me siento mal, finjo estar bien...
Hay alguien que lo comprende, pero... Quizás no sea el mejor lugar para estar mal... Intento estar bien y.... A veces sale, otras no... Caigo, pero... desde abajo a veces no se está mal... Las horas siguientes van pasando y llega la última, liberación para muchos, o ¿Condena? para mí... Un camino entristecido me llega y por atrás, imbéciles sin cerebro, comienzan a lanzar cosas... Comienzan a insultar, y juro que me entran ganas de volverme... Agarrarles del cuello y... estamparlos contra la pared unas cuantas veces, hasta que me sacie... Pero me decido controlar... Son estúpidos... ¿Qué se le va a hacer?
Llego a casa, sin ganas de nada, pero bueno, aún me queda algo por lo que sumirme...
Hago como si nada, aunque mi sonrisa sea entristecida, nadie se da cuenta, lo hago bien, suelto la mochilla jugueteo con la perra y hago como si nada, así de esa manera nadie aún se da cuenta, me preguntan, o no... Yo lo único que respondo es en ''¿Positivo?'' Si, por decirlo así... No más terminar la comida, como si nada me ''sumo en mi propio mundo'' el ORDENADOR, ¿Cómo no? Aquí, toda mi puta vida... Amargada, pero... Baaah...
Nadie es capaz de darse cuenta, realmente de lo que siento.
Varias veces al día, rompo a llorar... Intentando que nadie se de cuenta, seco las lágrimas, esperando tener ''la suerte'' de que nadie pase por la puerta y me vea... Así es... Normalmente.. o, no se dan cuenta... Me escondo de todo, llega la hora de ir a estudiar, no consigo concentrarme, no me sale NADA, no puedo con todo, rompo a llorar, intento estudiar, pero no puedo joder... ¡Nadie se da cuenta!, no puedo con todo esto, me desconcentra y... Realmente me cuesta demasiado, no sé cómo.. juro que no sé como... Cada vez quiero que llegue el final de mis dias antes...
Llega la noche, tras cenar, a las 11 y media me acuesto...
Ese sentimiento sigue ahí, no para de perseguirme, durante todo el día... Me acuesto... a veces rompo a llorar otras, a pensar... Prometí no volver a hacerlo, antes, todas las noches lo hacia, porque me sentia BIEN, y por el día, también, ahora, no... Ahora... Prometí... y... no fallo...
Esa es mi vida, de lunes a viernes...
Sábados y domingo... son peores...
Gracias por leerlo...
El camino hacia lo que parece ser, ''medio liberar sentimientos'', ahá, así es, el instituto... Parece que almenos allí, en pequeñas dosis, puedes mostrar lo que realmente sientes... Aunque, en esos momentos, nadie se da cuenta, o siemplemente, pasan...
Lloro a primera, aunque nadie se da cuenta, no quiero contestar a ninguna pregunta del profesor, me bajo de moral, rompo a llorar, intentando que no parezca nada... No es por eso, pero nadie me puede entender... No comprenden lo que me pasa, no se ponen en mi piel... Al llegar a segunda hora, sin ganas las doy, pero... no queda otra.
En el cambio de clase, ni si quiera he salido, porque... no me apetece hacer nada... Y me quedo sentada, esperando con ansia, algo que me suba la moral, poco a poco, me siento mejor, aunque no del todo, cambios de humor, en cinco minutos, de bien a mal, de mal a nerviosa, de nerviosa a ansiosa, de ansiosa a relajada, de relajada a llorar, de llorar a lo que sea... Así, continuos... Llega tercera y.. ''algo'' más animada, decido salir, aunque, solo echar un vistazo y me siento...
Más tarde llega el recreo, al fin... Puedo estar libre, más, y aunque me siento mal, finjo estar bien...
Hay alguien que lo comprende, pero... Quizás no sea el mejor lugar para estar mal... Intento estar bien y.... A veces sale, otras no... Caigo, pero... desde abajo a veces no se está mal... Las horas siguientes van pasando y llega la última, liberación para muchos, o ¿Condena? para mí... Un camino entristecido me llega y por atrás, imbéciles sin cerebro, comienzan a lanzar cosas... Comienzan a insultar, y juro que me entran ganas de volverme... Agarrarles del cuello y... estamparlos contra la pared unas cuantas veces, hasta que me sacie... Pero me decido controlar... Son estúpidos... ¿Qué se le va a hacer?
Llego a casa, sin ganas de nada, pero bueno, aún me queda algo por lo que sumirme...
Hago como si nada, aunque mi sonrisa sea entristecida, nadie se da cuenta, lo hago bien, suelto la mochilla jugueteo con la perra y hago como si nada, así de esa manera nadie aún se da cuenta, me preguntan, o no... Yo lo único que respondo es en ''¿Positivo?'' Si, por decirlo así... No más terminar la comida, como si nada me ''sumo en mi propio mundo'' el ORDENADOR, ¿Cómo no? Aquí, toda mi puta vida... Amargada, pero... Baaah...
Nadie es capaz de darse cuenta, realmente de lo que siento.
Varias veces al día, rompo a llorar... Intentando que nadie se de cuenta, seco las lágrimas, esperando tener ''la suerte'' de que nadie pase por la puerta y me vea... Así es... Normalmente.. o, no se dan cuenta... Me escondo de todo, llega la hora de ir a estudiar, no consigo concentrarme, no me sale NADA, no puedo con todo, rompo a llorar, intento estudiar, pero no puedo joder... ¡Nadie se da cuenta!, no puedo con todo esto, me desconcentra y... Realmente me cuesta demasiado, no sé cómo.. juro que no sé como... Cada vez quiero que llegue el final de mis dias antes...
Llega la noche, tras cenar, a las 11 y media me acuesto...
Ese sentimiento sigue ahí, no para de perseguirme, durante todo el día... Me acuesto... a veces rompo a llorar otras, a pensar... Prometí no volver a hacerlo, antes, todas las noches lo hacia, porque me sentia BIEN, y por el día, también, ahora, no... Ahora... Prometí... y... no fallo...
Esa es mi vida, de lunes a viernes...
Sábados y domingo... son peores...
Gracias por leerlo...
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